martes 29 de noviembre de 2011

Colaboración Mensual "Diario Wrestling" - Noviembre 2011




* EL POLÉMICO POSITIVO DE EVAN BOURNE EN UN RECIENTE CONTROL ANTI-SUSTANCIAS:
Una de las cosas que más choca al público más casual y menos versado en esta afición llamada Wrestling es el hecho de que, a pesar de tratarse de una competición ficticia y guionizada, existan controles médicos aleatorios destinados a perseguir y a castigar el uso de sustancias prohibidas como esteroides o drogas de cualquier tipo, equiparados en cierto modo a los "controles anti-doping" del resto de deportes (salvando las distancias, naturalmente). El caso es que si; dichos controles realmente existen y, aunque podamos plantearnos la rigurosidad de los mismos (debate que daría para otra columna entera, sin duda), están ahí y son mucho más ferreos y estrictos desde la "Tragedia Benoit", destinandose a intentar erradicar en la mayor medida posible el uso de sustancias que pueden considerarse nocivas o peligrosas para la salud de los profesionales. En la legislación actual, un positivo en un control anti-sustancias de este tipo conlleva una multa económica y una sanción de, como norma general, 30 días fuera de los cuadriláteros (aunque puede variar según la sustancia detectada en el flujo sanguineo del wrestler), mientras que 3 positivos en la carrera de un luchador concreto conllevan a su despido fulminante de la compañía (al menos en lo que concierne a la WWE). Otra de las características curiosas del Wrestling es que, en ocasiones, lo que ocurre entre bambalinas es tanto o más interesante que lo que ocurre en la ficción de un ring, no pudiendose negar que estos controles han dado a la prensa más de un titular jugoso y a los fans más de un motivo para establecer largos y polémicos debates. Pues bien, uno de estos últimos y polémicos positivos ha sido el que arrojaba recientemente Evan Bourne, algo que pillaba a muchos por sorpresa al no encajar demasiado con la imagen sana, profesional y recatada que siempre ha dado el luchador. Por si fuera poco, la ya de por sí polémica noticia llegaba acompañada por dos detalles más que amplificaban su nivel de impacto: el primero era que dicho positivo aparecía en un momento muy malo para el wrestler en tanto en cuanto coincidía con su primer reinado como campeón en la empresa (concretamente como Campeón de Parejas junto a Kofi Kingston), enturbiando asi un logro al que tantos meses de esfuerzo le ha costado llegar; y segundo, conociendose que dicho positivo era debido al consumo de marihuana sintética (cosa que es la primera vez en mi vida que oigo y que no tengo ni idea de que demonios es) que el luchador tomaba en una fiesta a la que, y he aquí la polémica, llegaba acompañado junto a tres luchadores más de la WWE que, junto a él, se rumoreaba que también acababan consumiendo esa misma sustancia, aunque parecían no ser "pillados" gracias al hecho de que estos controles se establecen de forma aleatoeria y, tal vez, ellos corrían la suerte de no verse obligados a someterse a ellos justo en ese momento (cosa que, como veremos más adelante, no acababa ocurriendo así). Lo cierto es que lo primero en lo que todo el mundo pensaba era en que Bourne y Kingston iban a perder automáticamente el Título de Parejas al ser bastante absurdo que solo uno de los miembros del duo (Kingston) apareciera en solitario con dicho título en su poder mientras su compañero cumplía el mes de sanción viendolo en la tele desde su casa; sin embargo, Bourne puede darse con un canto en los dientes cuando, tal vez por no acabar perjudicando a Kingston indirectamente, la WWE ha decidido mantener a ambos luchadores como campeones haciendo aparecer a Kofi con el título en solitario y con el vacío de su compañero sancionado, por ridículo que sea cada vez que esa imagen aparece en nuestras pantallas. Por otro lado, las especulaciones sobre la identidad de los otros tres wrestlers que acompañaban a Bourne en dicha fiesta y que, siempre segun los rumores, también consumían esa marihuana junto a él, no paraban de extenderse de boca en boca y a través de internet, llegando incluso a barajarse nombres de tanto peso como los de John Cena o el del mismísimo (y recien reaparecido) The Rock. Sin embargo, dichas especulaciones llegaban a su final en gran medida cuando la WWE daba a conocer el nombre de otro wrestler que consumía dicha sustancia junto a Evan Bourne en aquella fiesta y que también había arrojado un positivo por la misma causa en fechas recientes: R-Truth. Sin embargo, la compañía decidía "aplazar" la sanción al luchador sabiendo que la celebración de Survivor Series era inminente y que Truth formaba parte del main event del cartel de dicho PPV para hacer pareja con The Miz y enfrentarse a Cena y a The Rock, por lo que su suspensión en ese preciso momento habría acarreado un gran inconveniente para la empresa. Por ello, como digo, la WWE esperaba a la celebración de dicho evento para, justo al día siguiente en Raw, hacer que la relación de R-Truth con The Miz llegará a su fin al ser ambos incapaces de digerir la derrota en Survivor Series; los dos wrestlers se enzarzaban en una discusión en la que se culpaban mutuamente de su fracaso en aquella pelea que, finalmente, acaba en una agresión de Miz a Truth que, a la postre, servía a los guionistas para sacar al personaje de Truth de televisión (dañado por la paliza de su ex-compañero) facilitando así que pueda cumplir ahora sus 30 días de rigor que le corresponden como sanción por dicho positivo. Como decía al principio, valga este ejemplo para demostrar que los controles anti-sustancias en la WWE existen, son bien acogidos y son mucho más ferreos y estrictos que en la época anterior a la tragedía que protagonizaba Chris Benoit (época en la que las drogas y los esteroides corrían por los vestuarios sin ningún tipo de límite ni de control), pero que, al mismo tiempo, son inteligentemente "dosificados" y manejados por una compañía a la que, lógicamente, tampoco le apetece tirarse piedras contra sus propio tejado cuando el positivo o la sanción de algun profesional de su roster puede perjudicar la actividad normal de la compañía de cara a cualquier show importante.

* TURNS FACE Y TURNS HEEL QUE EMPIEZAN A SONAR FUERTE:
- TURN FACE DE R-TRUTH:
Hablando del wrestler de color actualmente sancionado por consumo de marihuana sintética (sigo sin saber que demonios es eso), un turn face a su personaje empieza a cobrar bastante fuerza en la actualidad, sobre todo tras su reciente ruptura con su ex-compañero The Miz, un heel recalcitrante con el que ha compartido cuadriláteros en una exitosa unión desde hace algunos meses. Sin embargo, personalmente la idea no me seduce demasiado. En esta etapa como heel (y a pesar de no haber alcanzado ningún campeonato durante la misma), Truth ha logrado llegar a sus cotas más altas de éxito y de popularidad desde que el wrestler se uniera a las filas de la WWE. Como personaje heel, Truth ha funcionado francamente bien dandole a su interpretación de villano unos aires de loco psicótico que han conseguido calar y gustar muchísimo a la audiencia y a los directivos de la WWE, logrando despertar las simpatías de una gran parte de los espectadores que realmente disfrutaban con sus promos paranoicas, sus teorías conspiratorias y, como no, sus catchphrases alrededor de los "little jimmys" (manera generica de referirse despectivamente a los fans de John Cena, mayoritariamente niños menores de 13 años a los que Truth llamaba, de forma general, "Juanitos", como traducción aproximada a nuestro idioma). Como suele ocurrir en este negocio, las iras de la audiencia con respecto a un wrestler pueden precipitar su conversión a heel al igual que las simpatías de esa misma audiencia pueden transformar a un heel en un babyface; sin embargo, eso no siempre tiene porque ser buena idea ni funcionar bien con total seguridad. Para buscar un ejemplo no tenemos que irnos muy lejos, ya que nos sirve la misma trayectoria del propio R-Truth que, como wrestler face desde su debut en la WWE, no pasaba de estancarse en zonas midcarder de Raw y de Smackdown sin lograr avanzar mucho más, siendo un corto y anodino reinado como Campeón de los EEUU su más sonado éxito en dicha etapa (reinado que, como digo, pasó sin pena ni gloria y que solo destacó por su total falta de interés). Sin embargo, ahora como heel (y aun sin haber alcanzado ningun título) el wrestler ha gozado de mucha más popularidad, ha logrado mejores y más intensas reacciones del público y ha conseguido, como digo, mucha más notoriedad. Por todo ello, un turn face de R-Truth ahora me parecería una jugada de riesgo de la compañía con respecto a este luchador.

- TURN FACE DE MARK HENRY:
Su caso es bastante similar al de R-Trtuh que acabamos de analizar. Simplemente por físico, estilo de wrestling y maneras sobre el ring, Mark Henry nunca me ha encajado ni lo más mínimo con el perfil de un luchador babyface; y a las pruebas me remito: su anterior etapa como "chico bueno" en Raw lo estancó inmisericordemente en la zona midcarder de Raw, teniendo solo papeles secundarios, alejado de cualquier título posible y siendo una improductiva unión con el despedido M.V.P. su mayor "logro" o intento de repercusión frustrado en dicha época. Sin embargo, como heel la cosa no ha tenido color: Henry se ha labrado una creíble y convincente reputación como "wrestler destructor" a base de sacar de la circulación a gigantes como Kane, Big Show o Great Khali (destrozandole a todos ellos un tobillo utilizando una silla como arma), ha aplastado a Randy Orton en varias ocasiones (permitiendole capturar el Título Mundial de los Pesos Pesados por primera vez en su historia) y, en definitiva, ha funcionado y ha gozado de un personaje mucho más creible, coherente y satisfactorio que el que interpretaba en su anterior etapa como face. Empeñarse en convertirle de nuevo en babyface me parece repetir el mismo error con un wrestler que ha demostrado ya con creces rendir y funcionar muchísimo mejor como heel que como face.

- TURN HEEL DE DANIEL BRYAN:
El tercer turn que suena fuerte últimamente es el que, a priori, menos me desagrada, y es el de ver a Daniel Bryan como heel. En el kayfabe, tras ganar su Money in the Bank al personaje de Bryan le están pesando muchísimo sus propias palabras, esas con las que aseguraba que iba a ser un ganador del Money in the Bank diferente y que no canjearía su maletín aprovechando un momento de debilidad de algún campeón, sino que aguardaría pacientemente hasta Wrestlemania para canjearlo en una pelea limpia y deportiva, sin tomar ventajas por su parte. Me gusta la existencia de cierta coherencia argumental por parte de los guionistas en lo que respecta a un personaje que afirma algo así a casi un año vista de Wrestlemania y que, segun van pasando los meses, va dandose cuenta de que semejante promesa es realmente dificil de mantener en la dura y competitiva jungla de la WWE. Su inexperiencia en la empresa lleva al "inocente" Bryan a ir dandose cuenta de que una promesa así es francamente dificil de mantener durante 11 o 12 meses, empezando a cambiar de opinión en cuanto, animado por Big Show, se le presentan un par de ocasiones para canjear su maletín a costa de un Mark Henry que, como Campeón Mundial de los Pesos Pesados, lo pasaba mal en un par de momentos en Smackdown. Faltar a su propia palabra y romper su propia promesa de esperar pacientemente hasta Wrestlemania para canjear su maletín ha empezado a granjearle al luchador alguna que otra antipatía en ciertos sectores de la audiencia, antipatías que Michael Cole (desde siempre duro detractor del luchador en el kayfabe desde su debut en la WWE) se encarga de amplificar y de motivar cada vez que tiene la oportunidad. El caso es que se ha empezado a rumorear que la WWE bien podría aprovechar todo este transfondo para convertir a Daniel Bryan en un wrestler heel a corto o medio plazo, algo que, honestamente, nos da exactamente lo mismo siempre y cuando veamos al luchador como Campeón Mundial de una buena vez (ya que somos muchos los que esperamos semejante cosa como agua de mayo).

* ADIOS ¿DEFINITIVO? A JOHN MORRISON:
Finalmente las relaciones entre la WWE y John Morrison parecen haberse roto definitivamente y el último Raw del mes de noviembre nos dejaba el que, tal vez, pueda ser el último combate de John Morrison en la WWE, una vez su contrato ha expirado y ambas partes han decidido no renovar mientras, por si fuera poco, parecían existir ya pre-acuerdos paralelos entre Morrison y TNA desde hace algunas fechas para que el de Los Angeles pase a prestar sus servicios profesionales en la compañía de Nashville. Horas antes del Raw, y conociendose el mal rollo existente entre wrestler y empresa en estos puntos finales de su relación laboral, se temía que Morrison iba a ser despedido por la puerta de atrás utilizando su ultima aparición en televisión para ser fuertemente apalizado y retirado de la circulación por Brodus Clay, aprovechando así la marcha de Morrison para dar promoción con una victoria aplastante a un joven y rookie gigante en el que la WWE parece tener puestas bastantes expectativas. Semejante "última actuación" se antojaba bastante irrespetuosa por parte de la WWE, que parecía sacar así de sus shows de una forma humillante y aplastante a un wrestler que, de futuro Campeón Mundial, iba a acabar sus días en la empresa aplastado por un rookie. De hecho, Brodus Clay llegaba a colgar en su Twitter algo así como que iba a destruir para siempre a John Morrison en el Raw de esa noche, aunque sospechosamente dicho tweet era borrado solo unos minutos más tarde (lo que invitó a pensar que la WWE podría tener, finalmente, otros planes diferentes para la despedida de Morrison). Así era: no solo Brodus Clay acababa por no reaparecer esa noche (reaparición que se aplazaba para algun otro show futuro), sino que John Morrison era colocado, finalmente, en una pelea contra The Miz bajo la estipulación de Falls Count Anywhere (es decir, sin cuenta de diez fuera del ring, pudiendose pelear fuera del cuadrilátero y hasta permitiendose realizar la cuenta de tres o la rendición del rival en cualquier lugar alejado del ring). Es cierto que la pelea era descaradamente utilizada para, a costa de Morrison, pushear a un The Miz que parece iniciar una nueva "etapa destructora" que daba comienzo tras apartar de su lado a su ex-compañero R-Truth la semana anterior; pero también es cierto que, para aquellos que esperaban una paliza humillante hacia Morrison, lo que finalmente se encontraban en sus pantallas era otra cosa no tan obvia. Morrison perdió, si; pero lo hizo de una forma sorprendentemente digna y elegante para como se encontraban sus relaciones con la WWE en esos momentos finales de su contrato. De esa forma, Morrison se rehacía y encaraba la pelea con una pierna casi destrozada gracias a una agresión previa a la pelea de The Miz que, en el kayfabe, dejaba a Morrison presa de una ostentosa cojera. De forma estoica, Morrison plantaba cara a Miz a pesar de sus malas condiciones y hasta llegaba a gozar de algunos momentos de cierto dominio, aunque finalmente era derrotado y sacado en camilla para culminar así su última actuación en la WWE, lo cual nos sorprendió bastante a todos los que esperabamos una humillante paliza como guinda final a esta etapa del wrestler en la compañía de los McMahon. Sé que volverá; no me pregunteis cuando ni como, pero volverá.